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Salvación Integral: Liberación del Ser Humano y de los Seres Humanos.



El fin principal de la Iglesia es procurar por todos los medios la salvación del hombre y de la mujer, pero esta salvación debe ser de modo integral e integrante. Integral en el sentido de que no busque sólo la salvación de una parte del ser humano, sea ésta solamente su alma o sólo su cuerpo; en este sentido,en el magisterio eclesiástico se nos ha recordado recientemente de que "toda actividad de la Iglesia es una expresión de un amor que busca el bien integral del ser humano: busca su evangelización mediante su Palabra y los Sacramentos ...y busca su promoción en los diversos ámbitos de la actividad humana" (Carta Encíclica "Deus caritas est", n. 19) . Al mismo tiempo debe ser integrante en el sentido de que se busque la salvación de todos los hombres, pues "Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad" (1 Timoteo 2, 4-6). No decimos que se logrará inmediantamente esta íntegra salvación, pero sí toda acción de la Iglesia, y con esto hablamos de pastores y fieles, por lo menos en el sentido más mínimo debemos tender a buscar siempre este doble ámbito de la salvación para nosotros y para los demás. Lejos de nosotros una visión salvífica tan espiritual, que se nos olvide el mundo en que vivimos; o tan centrada en el mundo en que vivimos, que se nos olvide en el que estamos invitados a vivir Eternamente. Y es que estamos invitados ciertamente a vivir "un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva"( Cfr. Isaías 65, 17 - 25; Apocalipsis 21, 1-7), invitados a vivir un mundo futuro lleno de Amor Pleno, de Justicia Plena, de Concordia plena, etc. Y todo lo pleno y bueno que se pueda hablar y aún más, pero esa plenitud llegará a ser parte de nosotros en la medida vivamos más y mejor el amor, la justicia, la concordia y todo aquello bueno y plenificante para el ser humano, pero en el mundo presente. El siervo de Dios, Juan Pablo II, ya decía esto cuando apuntaba de que "Jesús vino a traer la salvación integral, que abarca al hombre entero y a todos los hombres, abriéndoles a los admirables horizontes de la relación con nuestro Padre Dios" ( Juan Pablo II, Carta Encíclica "Redemptoris hominis", n.11)

La Iglesia busca salvar integralmente, siguiendo el ejemplo de Cristo, pues Él mismo va a decir en el Evangelio según San Lucas, haciendo referencia a la profecía de Isaías (Isaías 61,1-2), la cual se cumple en Él: " El Espíritu de Dios está sobre mí , porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los oprimidos y la vista a los ciegos, para dar libertad a los cautivos y proclamar el año de gracia del Señor"(Lucas 4, 18-20). De ahí se entiende de que la Iglesia sea "partícipe de los gozos y esperanzas, de las angustias y de las tristezas de los hombres" (Concilio Vaticano II, "Gaudium et Spes", n. 1) y sea por ello, solidaria con los hombres y mujeres. Si esto no se vive en plenitud; o en témino medio: no se vive en proceso de plenitud; o en el mínimo: o sea, no se tiende a vivir en esta línea, entonces la Iglesia pierde su sentido y nuestro cristianismo se vuelve vacío e ínsipido.

Y es que "la salvación cristiana es una liberación integral del hombre" (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, n. 329), sino le falta autenticidad, le falta amor, le falta ser cristiana.

Por eso, Monseñor Romero recordaba esto siendo fiel al magisterio de la Iglesia, al sentir con la Iglesia, como era su lema episcopal: " Cuando ahora luchamos por los derechos humanos -decía en una de sus célebres homilías-, la libertad, la dignidad, cuando sentimos que es un ministerio de la Iglesia preocuparse por los que tienen hambre, por los que no tienen escuela, por los que sufren marginación, no nos estamos apartando de esta promesa de Dios. Él Viene a librarnos del pecado y la Iglesia sabe que las conclusiones del pecado son todas esas injusticias y atropellos. Por eso la Iglesia sabe que esta salvando al mundo cuando se mete a hablar de estas cosas" (Mon. Romero, Homilía " Dios viene a salvarnos" 4º Domingo de Adviento, 18 de diciembre de 1977).

Claro que ésta salvación integral no sólo es en el orden de la Palabra, sino también de la Acción, por eso en la Iglesia o por ella se han creado instituciones educativas, hospitales, leproserías, huerfanatos, asilos, casas para migrantes, centros que velan por los derechos humanos, hogares para madres solteras, etc. Se promueve el respeto a la vida desde su concepción hasta su defunción, se alienta a tener una política económica que no sea excluyente sino incluyente y respetable del valor y dignidad de la persona, se ilumina la dignidad del trabajo y se aprecia el valor invaluable del trabajador. Todo ésto y más, porque la Iglesia sabe que no existe salvación sin amor y no existe amor a Dios sin amor al prójimo (Cfr. 1 Juan 4, 7-8. 20). Por eso es que valorando, promoviendo y alentando a que el ser humano se desarrolle en su verdad de Hijo de Dios o hija de Dios, la Iglesia es verdaderamente cumplidora de la misión salvífica que Cristo le encomendó, pues si el ser humano no alcanza su verdad como hombre o mujer, difícilmente la alcanzará como hijo o hija de Dios. Es la verdad respecto a la salvación, la que habla de salvar al hombre entero, la que nos da impulso para pensar y tratar de luchar por alcanzarla. Ya que también, y hay que decirlo fuerte, la caridad sin verdad "cae en un mero sentimentalismo. El amor se convierte en un envoltorio vacío que se rellena arbitrariamente" (Benedicto XVI, Carta Encíclica, "Caritas in veritate", n. 3).

Lo mismo puede ocurrir con una falsa concepción de la salvación cristiana, puede caer en mero sentimentalismo que se puede rellenar con solo ciertas acciones espiritualistas o con solo ciertas acciones materialistas, pero no con una verdadera y sana salvación del espíritu y del cuerpo, con una auténtica salvación integral, la cual por lo menos tiende a buscar, en el mínimo de los casos, a liberar al ser humano y a los seres humanos.



4 comentarios:

  1. Desde ya gracias por pasar siempre en el blog.

    Por supuesto asi lo haremos tomo en cuenta tu opinion sobre algun posteo de Santa Teresita (puedes ver tambien hay algunos de hace un año en los archivos,pero siempre esta presente en nuestros corazones y como nuestra patrona.),solo queria compartir con los hermanos mi experiencia y la importancia que ella tiene en mi vida y que realmente me ha puesto Jesus en su divino caminito para poder conocerlo mas y mas,para mi tiene mucha importancia tambien compartir mis emociones y mis experiencias.La verdad es que este blog esta hecho con ese proposito tambien para que todos contemos experiencias,y la presencia de Dios en nuestra vida diaria y cotidiana.Pienso que mi experiencia de conversion puede servir tambien a muchos jovenes que han abandonado la iglesia o han dejado de lado a Jesus.
    Bueno nada mas,Dios te bandiga hermano,gracias por tu opinion.

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  2. Ya que también, y hay que decirlo fuerte, la caridad sin verdad "cae en un mero sentimentalismo.Y cuanto sentimentalismo queda todavía por quitar de una falsa vida de fe. Me ha encantado el post. Toda la primera parte sobre conocer Dios y quiero recalcar algo que a veces se nos pasa y es que Dios siempre da la gracia para que en algún momento de nuestra vida podamos conocerlo. Nuestra libertad y voluntad serán las que decidan si lo elegimos. Hay mucha omisión y también a nosotros nos toca ayudar a quitarla. Felicidades. Santo y feliz domingo. Un abrazo

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  3. Que hermosa enseñanmza en este posteo,lleno de luz y radiante de esperanza,una gran fe profunda.

    respondiendo a tu comentario anterior;:
    No por Dios,que el señor y tu me disculpen por tan mal acto,solo que malinterprete tu mensaje,pido y ruego me disculpes,igualmente dejo estas pequeñas aclaraciones para que se sepa de que se trata el blog :D.
    Dios te colme de gracias y a mi me reprenda por tan mal acto.

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  4. Gracias hermanos por su visita, disculpen mi tardanza por responder.

    Emily, Hermanita mía, gracias por su aclaración, Dios le bendiga siempre.

    Angel, tiene usted toda la razón, no debemos olvidar de que Dios siempre nos da su gracia para conocer el cómo quiere Él ser amada y adorado, así como también da el hacer y el modo de hacer lo que a él le agrada y a nosotros nos conviene. Gracias por su visita. Dios le bendiga.

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