14 nov. 2009

Tragedia en El Salvador: Esperanza y Solidaridad

" En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán.
Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria.
Y él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte.
Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano.
Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta.
Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto.
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre. "
(Mc 13, 24-32)


Esta es la lectura del Evangelio que corresponde al Trigésimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, un domingo al cual le podríamos llamar el Domingo de la Esperanza. De esa esperanza escatológica que nos interpela al mismo tiempo que nos anima y motiva a dar respuesta trascendente en nuestras vidas. El Evangelio de hoy domingo que se lee en toda la Iglesia Universal(Católica), en el mundo entero, no es una mera casualidad sino una gran y aleccionadora causalidad, pues lo primero no existe, lo segundo es por lo que el mundo se mueve. Todo en este mundo es efecto de una causa, todo acontece por un por qué profundo, los acontecimientos de nuestra vida, los sucesos sociales y las tragedias naturales, como la que se ha vivido en El Salvador en estos días pasados y de los cuáles comenzamos a levantarnos, entran en la lógica divina; a veces tan distante de la lógica humana ( Cfr. Isaías 55, 8-9) pero siempre más profunda y sapientísima que cualquier cúmulo de sabidurías y raciocinios humanos (Cfr. Sabiduría 9, 1-6. 9 -11 ; 1ª Cor 1, 25) .

Hoy que el evangelio nos habla de "En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán." (San Marcos 13, 24-25) Se me viene a la mente "la oscuridad y tribulación" horrorosa que pasaron decenas de personas en El Salvador por causa de las torrenciales lluvias del huracán Ida, en el momento en que desesperadamente intentaban sobrevivir a los embates de la naturaleza, algunos logrando el objetivo de salvarse, pero viendo como algún familiar suyo era arrastrado por la corriente hacia otro lugar y hacia otro estado de vida o en el menor de los casos viendo cómo sus pocas pertenencias se iban parcial o hasta totalmente en un río acaparador de todo lo que encontraba a su paso o de aguas que subían de nivel con un modo nunca antes visto por sus pupilas.

Viendo la la tribulación vivida por mis hermanos y hermanas que murieron en tan trágico momento, se nos viene a nuestra mente la expresión de Jesús al inicio del evangelio de hoy. Pero no me quedo con ello si no que la lectura me lleva, como por inercia, a redescubrir, para este "signo de los tiempos" que En El Salvador hemos vivido, escuchar y actualizar las palabras de Jesucristo que también se nos leen en este domingo :"Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria" ( San Marcos 13, 26 ). Esto significa que este "tempus tragicus" en la vida del ser humano, con la fe en El Crucificado, de donde adquiere sentido trascendente todo sufrimiento humano, se convierte en verdadero Kairós, o sea, en tiempo oportuno de la acción soteriológica de Cristo. No hay muerte sin vida para quien cree ( Cfr. San Juan 11, 25), Jesús hablaba de esto con la metáfora "si el grano de trigo no muere no da fruto" (San Juan 12, 24). El Dios en quien creemos los cristianos nos revela esto. Que no viene a ser una especie de consuelo para perdedores, aquellos que por no ganar el primer premio tienen que conformarse con lo que a veces se llama "premios de consuelo", un segundo, tercer, cuarto lugar o menciones honoríficas; premios de segunda, tercera o cuarta para los que perdieron lo mejor, pues ya no se puede hacer más que conformarse con el "consuelo" de estar en un lugar al menos. La creencia en la vida Eterna y en Dios que mira el sufrimiento y dolor de los más pobres y humildes para recompensárselos (Cfr. San Mateo 5, 1-10), en el Dios que no se recrea en el dolor humano.En el Dios que es dador de vida cuando para el humano lo que hay es muerte, no es premio para perdedores es el Primer y Gran Premio para los ganadores. Aunque ahora surge una vez más la pregunta ¿dónde está Dios que es Amor, cuando mueren tantos y tantas de modo inocente?, ¿dónde está ese Dios que se olvida del hombre, pues deja que éste sea destruido en el mar del sufrimiento y dolor?. Y hay que volverlo a decir nuevamente: ahí estuvo Dios, en el niño, joven o adulto que agonizaba ahogado o golpeado por el alud mortal que le arrastraba, ahí esta aún, sufriendo la pérdida de sus seres queridos, viendo cómo ha perdido su casa, sus únicas pertenencias, Ahí está Dios junto y en las víctimas de esta tragedia, dándoles fuerza, esperanza; en la gente que en medio de lágrimas, sabiendo y sintiendo el dolor de las pérdidas humanas y materiales hablan ya, casi inmediantamente, de volver a levantarse, de querer vivir y seguir luchando. ¡¡¡ Esta es la voz de los pobres y necesitados, dándole de nuevo a los poderosos y ostentados, a los ateos indeferentes, al mundo entero, creyente o no creyente, una tremenda cachetada de fe, valentía, reciedumbre, perseverancia y sobre todo esperanza en sí mismos nacida de su fe en Dios, dando la fuerza de la esperanza que tienen en Dios!!!.

Verdaderamente impacta ver la gente con ese deseo de vivir y luchar, a pesar de tanta tragedia, cuando en ocasiones se desprecia la vida con la eufemística aseveración de morir con dignidad o con la aplastante estupidez de infravalorar la vida de un non natus, por considerarlo no-ser humano o por otras sandeces. Verdaderamente, en medio del dolor y sufrimiento, Cristo en el ser humano transforma el Tempus tragicus en tiempo de Kairós, su "poder y gloria", elementos de los que nos habla el Evangelio de hoy (Cfr. San Marcos 13, 26), nuevamente se hacen presente en los hermanos que sufren como también su poder y gloria se muestra en medio de la tragedia, o en palabras más bíblico-litúrgicas, en medio de la tribulación y oscuridad también en los seres humanos que no han sufrido la tragedia en primera persona, pero que han logrado tener la suficiente empatía para lanzarse en ayuda de los damnificados con apoyo concreto. Siempre, sin duda, habrán excepciones pero ello no quita la capacidad de lucha de unos y la ayuda brindada por otros. ¡ Qué maravilloso es Dios, porque en medio de las tinieblas y tribulación muestra su poder y gloria!, es decir, su misericordia y amor, que se ha reflejado en los que se han volcado a ayudar, a orar, como ustedes hermanos de otros países que nos han animado tanto en sus blogs (Misionología Cotemporánea, Siete en Familia, Para Compartir, Humanizando tu entorno, De todos los días) y con sus oraciones (María, Rgr, Ángelo, Jaime Sanz y Francisco Olalla, Arcendo, Gizatar, Marisela, Fotelias, Queoquina, Guerrera de Luz)
Que distinto sería si así actuara el mundo y todas las sociedades: en una continua emergencia de amor, en una continua emergencia de ejercicio de la caridad para con el que sufre. Se ve que sí lo podemos hacer, aunque siempre habran muchos que esto no les importa pero no es porque no puedan interesarse sino porque no quieren hacerlo; en España por ejemplo, me comentan que algunos de los medios de comunicación han dado una esacasa información de los trágicos acontecimientos y les han interesado pasar otras cosas, más que dar una covertura extensiva que pudiera suscitar ayuda, parece que unos cientos de personas muertas en un pequeño país tercermundista no importa al marketing televisivo y de prensa escrita, pero se ve también grandes muestras de apoyo como el que el antes mencionábamos de nuestros amigos y hermanos, por lo mismo, porque gracias a Dios siempre hay excepciones, y en este caso son buenas.

Que la Palabra de Dios de este Domingo nos impulse, pues, a saber que estamos en este mundo para amar, esto es, para interesarnos por el otro. Que somos más plenamente nuestro propio "yo" cuando nos lanzamos a amar al "Tú" Eterno, por el cual amamos los demás "tu" humanos, pues en el "tú" descubro mi "yo"; amando y solidarizándome con el "tú" me amo en el buen sentido y me solidarizo con mi propio "yo". Dejo de ser egoísta para convertirme en altruista. Una maravilla de actitud que tanta falta le hace al mundo de hoy, falta que abre cada vez más la brecha entre desarrollo y subdesarrollo, entre ricos y pobres, entre verdaderos comprometidos y falsos discípulos.

Pero, en fín , lo esperanzador es que al final la Palabra de Dios hará su obra, aunque el ser humano se esfuerze en ocultarla y minarla.¡¡¡El Amor vence toda tragedia, toda muerte, toda desilusión, toda amargura, tristeza y derrota!!!.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (San Marcos 13, 31). Que así sea.


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14 comentarios:

  1. Querido Padre: Ha escrito una preciosa homilia, llena de vida, de experiencia interior. Nadie puede decir que son solo palabras. Me gustaría que llegara a más personas, por eso le pido permiso para ponerla en mi blog. Es una profunda reflexión desde el dolor. Y no hay nada más valioso que las palabras que surgen desde él. Espero su respuesta , Si me concede el permiso lo hago enseguida. Un abrazo y mucho ánimo

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  2. Padre Baregó, mañana encomendaré especialmente en Misa todo lo que está pasando en El Salvador.
    No están solos, cuenten con mis oraciones!
    ¡¡Ánimo!!

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  3. Querido padre Enrique: es una homilía preciosa y muy profunda, me la llevo para mi blog, con su permiso, que se que le gustará leerla a muchos más. Yo hice una pequeña reflexión sobre la lectura de este domingo, me gustaría que l leyera y me diera su opinión, si bien leí muchas reflexiones antes de dar mi opinión que es escasa de conocimientos, pero con mucha fe.
    Me alegro mucho que vayan mejorando las cosas. Es cierto que aquí casi no han salido noticias en los medios, les importa más lo que hace Cristiano Ronaldo.
    Pero nosotros, y digo nosotros porque se que hay muchos más, rezamos para la pronta recuperación. Ayer estuve en una Eucaristía del Apostolado Mundial de Fátima y le ofrecí a la Virgen el Rosario por todos los atribulados, enfermos y víctimas de guerras y desastres. Ella velará por todos.
    Quisiera cooperar más, pero no se cómo ni por dónde. Hay mucha dificultad para mandar ayudas a América, los gobiernos no ayudan casi nada y los transportes cuestan mucho, por eso hay problemas con Cáritas y Madre Coraje, muchas veces tenemos las donaciones, pero no cómo hacerlas llegar allá.
    De todas formas seguiré confiando en la ayuda de Dios, que todo lo puede y, de alguna forma nos ayudarará a todos.
    Dele un abrazo a sus paisanos y que sepan que nuestros corazones están pendientes de ellos.
    Que Dios les bendiga.

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  4. Maravillosa homilia, llena de sentimiento y AMOR DE DIOS. Seguimos rezando por todos, ojalá queridos hermanos empiecen a ver la luz de la esperanza, a pesar de la tiniebla. ESTAMOS CON USTEDES, QUE DIOS LES BENDIGA.

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  5. Angelo: le contesto en su blog. Saludos

    Marisela: Bendiciones, le contesto en su blog.

    Nuria: Gracias por su apoyo, que Dios todopoderoso recompense su unión. Esperamos siempre su visita a esta paginita, es usted cordialmente invitada siempre que pueda. Mamita María le bendiga y Dios le guarde de todo mal.

    Arcendo:Hermano Arcendo, no sé si sea tan maravillosa como usted dice, lo que si sé es que son palabras sinceras que nacen del corazón. Es lo que siento. Pero si son maravillosas, pues que bueno, aunque yo pensaba que eran pequeñas palabras para grandes personas como son los hermanos damnificados y afectados por la tragedia.

    Le agradezco de todo corazón su unión. Dios le recompense.

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  6. Lo maravilloso es la esperanza que destilan sus palabras. "¡El Amor vence toda tragedia, toda muerte, toda desilusión, toda amargura, tristeza y derrota!".
    De esa aparente derrota, amanece el sol de la esperanza iluminando el futuro, y eso solo lo puede dar la visión sobrenatural de ver la tragedia, como una oportunidad de caridad y de amor, y eso me conmueve y me alienta. Gracias de verdad por ello, es un ejemplo para mi.
    Reitero mis oraciones y mis deseos de que todo vaya a mejor.
    UN FUERTE Y FRATERNAL ABRAZO.

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  7. Me uno a ti y al pueblo en la oración. No estáis solos. Dios camina despacio, pero jamás abandona.

    Un abrazo.

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  8. Yo no tengo palabras, solo les ofrezco mi oración y mi agradecimiento a usted por esta espléndida homilía que precisamente yo echaba de menos ayer, domingo, cuando estuve en misa a última hora y con esa lectura tan impactante sin embargo no hubo homilía.
    Ante la tragedia y los que sufren recuerdo las palabras de C. Lubich:
    “Si tú sufres y tu sufrir es tal que te impide toda actividad, acuérdate de la misa.
    En la misa, hoy como entonces, Jesús no trabaja, no predica: Jesús se sacrifica por amor.
    En la vida se pueden hacer muchas cosas, decir muchas palabras; pero la voz del dolor, del dolor ofrecido por amor, quizá sorda y desconocida para los demás, es la palabra más fuerte: la que hiere el Cielo.
    Si sufres, sumerge tu dolor en el suyo: di tu Misa.
    Pero si el mundo no comprende estas cosas, no te turbes, basta con que te comprendan Jesús, María, los Santos. Vive con ellos y deja que corra tu sangre en beneficio de la humanidad: ¡cómo Él!
    La Misa ¡Demasiado grande para ser comprendida!
    Su Misa.
    Nuestra Misa.”

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  9. Querido Padre: Me alegra comprobar que la gente le lleva en sus oraciones. Gracias por su permiso, para la homilia. Nuestra amiga Marisela ya lo ha hecho en su blog, así que no es necesario repetirla, ya quye compartimos casi los mismos blogs. No tiene que pedirme nada del mio, todo está a su sisposición. Me guardo de todas formas este precioso sermón donde estoy seguro que más de una vez podré utilizarlo. Que Dios le bendiga. Me confio a sus oraciones, necesito una virtud especial que no hay manera de conseguir. Será que me conviene no tenerla.Un abrazo

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  10. Reitero lo que dice ANGELO, nada tiene que pedirme, todo lo que hay en mi blog es suyo. Gracias por sus amables palabras. UN ABRAZO.

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  11. Querido padre, qué horror todo lo que ha ocurrido, pero así es, Jesús está con nosotros. Gracias por sus palabras de esperanza ante tanto dolor.

    Unidos en la oración.

    Mucho ánimo.

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  12. Padre, gusto conocelo y tambien su blog... conozco por el dolor que pasan, pues en mi país (Rep. Dominicana) es una situación vivida con frecuencia, por lo que conozco la importacia de la solidaridad en la oración que se ofrece desde lejos. Cuente con los rosarios de esta servidora y mi comunidad. Nuestra Senora del Rosario, sabrá darles consuelo y asistencia.

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  13. Hola Padre,gracias por visitar mi blog.
    Sería una auténtica cobardía y una indignidad taparse los ojos para no ver la miseria y la desgracia de este gran país llamado Salvador.
    Gracias una vez más y reciba un cordial saludo.

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  14. ¿Cómo van los ánimos? No dejo de pensar en el dolor y el trauma padecido. Pensar que de todo esto Dios sacará un bien es el gran consuelo, aunque en el momento cueste ceerlo. Cuantas personas he visto que sin fe no han podido encontrar alivio a su dolor cuando este ha llegado. No deje de darnos noticias cuando pueda. Debe estar extenuado ante tanto trabajo. No se sienta presionado a contestar.En la oración estamos juntos. Que María sea nuestro apoyo en todo momento. Un fuerte abrazo. Si quiere decirmelo, me gustaría saber a que nombre corresponde la E.

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