17 sept. 2010

ABORTO VÁLIDO: IRRACIONALIDAD VOLUNTARIA (A propósito de una frase de Florence Thomas)



La frase de la feminista Florence Thomas, de que los niños no deseados deben ser abortados porque vivirían mal si se les deja vivir, y que sólo deberían nacer los niños y niñas que son "humanizados" por el amor, por el deseo de sus padres porque vivan es una simple frase del lenguaje, no es verdadera, pero lo increíble es que muchas y muchos piensan que es verídica y correcta. He aquí la segunda parte de nuestro humilde comentario en relación al tema.

Mensaje utópico y poco científico.

Conviene también apuntar, que eso de que sí los hijos son deseados el niño crecerá como en un paraíso, suena ilusorio y fantástico, máxime si viene de una persona que ha estudiado psicología y sociología. Si bien es cierto que una persona no deseada tendrá probablemente traumas, de ahí no se sigue racional y científicamente que lo contrario sería felicidad: Si no lo deseamos todo irá mal; si lo deseamos todo irá bien. La experiencia nos revela otra cosa. Hay madres que han deseado a sus hijos y luego por diversos factores la situación entre padres e hijos se complica; también hay madres que no han deseado a sus hijos por diversos factores; sin embargo, con ayuda de una u otra forma han terminado amando a sus hijos. Y de esto puedo dar fe por experiencia propia, pero lo desarrollaré en otra ocasión para que este comentario no parezca tan subjetivo. Aclaramos también que no se apunta esto por la experiencia propia sin más, sino porque esto es así, la persona puede cambiar, antropológica e históricamente sabemos que la vida del ser humano no se desarrolla al modo de una máquina.

Pues bien, parece ser que nuestra autora cae en un defender a capa y espada sus posturas mal llamadas feministas, pues creo en un verdadero feminismo, si se le puede llamar así, que respeta el invaluable ser de la mujer sin menoscabar por ello la verdad de su ser y de los demás seres. Florence Thomas parece rozar la fantasía con expresiones de ese tipo. No son axiomas científicos ni filosóficos. Carecen sus argumentaciones de rigor empírico como de rigor lógico. Ante un tema tan delicado, no podemos caer en sentimentalismos, debemos buscar la verdad sobre todo, como antes se ha dicho.

Contradicción del feminismo radical.

El feminismo radical de Florence Thomas encierra una gran contradicción. Veámoslo: ella sostiene que defiende los derechos de la mujer; pero, y esto lo he querido anotar desde hace tiempo, cae en terminar atentándolos; de gran defensora se convierte en gran atacante. No es la única feminista que cae en semejante contradicción. Por querer ser justa sin amor y sin verdad se vuelve injusta. Ella dice, con términos eufemísticos, que no es pro-abortista sino pro-opción, es decir, está de acuerdo que la mujer pueda elegir abortar al menos en tres casos: cuando hay mal formación del feto, en caso de violación y cuando hay riesgo de muerte para la mamá. Aunque claro, también va dejar ver en el fondo su verdadero anhelo que el aborto sea en todos los casos y que la opción de la mujer sea únicamente entre abortar y no abortar. Pero vamos a desenmascarar ahora la mentira. En el caso del aborto, ¿es que acaso está pensando ella, como otras muchas feministas, en matar sólo a hombres?, pues creo que no, ahí se van también mujeres, niñas que ni siquiera verán la luz de este mundo, porque hay otras mujeres que "necesitan" que ellas no nazcan. Ojo, que pongo el ejemplo de las niñas para que se vea más la contradicción, no es que esté diciendo que Thomas odie a los hombres y que el matarlos en el aborto sea para ella algo bueno.

Pues bien, no vale aquí decir que las niñas abortadas aceptarían el papel de "redentoras" y se dejarían abortar, ya que ellas, si se dieran cuenta de la situación comprenderían a sus demás compañeras de "género", porque eso sería entrar en simples imaginaciones al modo de un cuento de hadas. Y he aquí que la monumental contradicción esté dada: ¡¡¡Las feministas que supuestamente defienden la vida y dignidad de las mujeres y su derecho a ser libres, matan a otras mujeres nonatas no defendiendo en ellas la vida, no respetando su dignidad y no dejando que crezcan en la libertad!!!. Así es de ilógico el feminismo radical. Así de absurdo e irracional.

La contradicción no para ahí, sigue aún más; pero sólo me limitaré a un ejemplo. En cierta página feminista leí este encabezado "Por el derecho a decidir: aborto gratuito, legal y seguro". ¿Es que no se dan cuenta que su postura es contradictoria?, ¿Por qué hablan de derecho?. Quizás ni se tenga claro la noción filosófica de justicia y, por ello, tampoco la de derecho. Las feministas radicales entran en esta otra gran contradicción apoyando al "derecho" que toda mujer tiene a decidir sobre su cuerpo para abortar o no; pero y si se trata de abortar a una mujer, a una niña, ¿dónde queda el derecho a decidir de la niña-mujer si quiere vivir?, ¿O es que a las niñas abortadas ya se les preguntó y respondieron que sí deseaban morir?. Absurdo. Esto no se da y si se diera ya dijimos que el punto no es elegir lo que yo quiero sino la verdad. Otra gran contradicción, como se ve, del feminismo radical.

A modo de conclusión.

Ningún aborto, bajo ninguna forma y causa puede ser considerado válido. Conviene aquí parangonar esto con la historia de aquél hombre que con el ansia de querer comer todo lo que estaba en su entorno terminó por comerse a su familia y comenzó a comerse así mismo, su problema era una patología obsesiva por querer alimentarse que le llevó a destruir y destruirse; algo parecido con lo que hacen las feministas respecto al aborto, por querer alimentar la grandeza de la dignidad que posee toda mujer terminan destruyendo la de los otros y la de la mujer misma. O vayamos a un ejemplo de la mitología, es conocido también el cuento del famoso rey Midas que queriendo poseer todo el oro del mundo le pidió a un dios que le concediera el poder de convertir todo lo que tocara en oro, el dios le alerta que es muy peligroso lo que pide, pero él le dice que no le importa; y así fue, al final tocaba un árbol y se convertía en oro, un animal y se convertía en oro, un alimento y se convertía en oro, tocó a su familia y también la convirtió en oro. Tenía oro pero terminó solo.

Lo que deja un feminismo a ultranza es la soledad. La pobreza de haber atentado contra la riqueza de la dignidad de la mujer cuando se pretendía a toda costa que se permitiera los que la mujer quería y no lo que le convenía. El tema del aborto es un tema de mucha letra, no lo hemos dicho todo ni los hemos pretendido, pero era necesario aclarar este punto en cierto modo.

El feminismo que apoya al aborto siempre se apoyará en una gran mentira, por más que se intente fundar en conceptos de tipo historicista, como intenta hacernos pensar Thomas cuando dice que se deben borrar patrones antiguos y pasados de época, y es que para el historicismo la verdad se funda en las circunstancias del tiempo; así, se dice que algo es verdadero para una época pero no para otra; sin embargo, debe recordarse que esta premisa es un grave error. Dos más dos son cuatro, siempre han sido cuatro y seguirán siendo cuatro, por más que venga un gran matemático y por novedoso que parezca su postura que dos más dos son seis, su resultado será novedoso, pero también muy equivocado. No es que el aborto antes sí era considerado malo y hoy es bueno. El aborto es un asesinato ayer, hoy y mañana y bajo cualquier circunstancia. Recordemos que “La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés” (Antonio Machado, Proverbios y Cantares XXX).

0 comentarios:

Publicar un comentario

Bienvenido o Bienvenida a Gaudiumlux.Tus comentarios nos enriquecen.Déjanos aquí tu opinión. Gracias