30 oct. 2010

Zaqueo y el Ojo


Entró Jesús en Jericó y empezó a atravesar la ciudad. En esto un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de recaudadores y muy rico, trataba de distinguir a Jesús, pero la gente se lo impedía porque era bajo de estatura... Para verlo, se adelantó corriendo y se subió a una higuera...
(Lucas, 19, 1-10)

Jesús, Zaqueo quería distinguirte, verte,
pero la gente se lo impedía... ¿Sabes, Jesús?,
eso mismo me pasa a mi muchas veces:
la gente me impide verte.
No sé verte, conocerte, entre la multitud
de los que me ofrecen otras cosas...
Entre tanto jaleo en el que vivo metido,
no hay medio de verte...
Jesús, al menos me cuesta mucho... Me tapan,
no te veo... Claro, Jesús, que me tendría
que subir, marchar corriendo como Zaqueo,
escapar de todas esas cosas de ahí abajo
que me impiden verte...
Abajo, a ras de tierra, no se ve nada...
Jesús, quiero subir, para poder verte...
Subir al árbol de la oración diaria
donde se te ve,
subir al árbol de tu Palabra, donde se te oye,
subir al árbol de tus Sacramentos, donde
se te percibe y regalas el banquete de tu gracia,
subir al árbol del silencio donde se te siente...
Subir al árbol de la fe en donde se te conoce.
Entre esta multitud de cosas
que no me dejan pasar, no te veo, no te distingo...
Tengo que subir, subir...

Necesitamos subir a otro nivel para no caer en el error de pensar que lo único que existe es lo que se ve "desde abajo", sin más.Para ello vale la siguiente párabola moderna:

Dijo el Ojo un día:
—Veo más allá de estos valles una montaña elevada por la niebla azul. ¿Verdad que es hermosa?
El Oído se puso a escuchar, y después de haber escuchado atentamente durante un tiempo dijo:
—Pero, ¿Dónde esta esa montaña? ¡no la oigo!
Entonces habló la Mano y dijo:
—En vano trato de palparla o tocarla; no encuentro montaña alguna.
La Nariz dijo:
—No hay ninguna montaña. No puedo olerla.
Entonces el Ojo se volvió hacia otro lado, y todos comenzaron a discutir la extraña alucinación del Ojo. Y decían:
—A este Ojo debe pasarle algo.

Así pasa a muchos, piensan que lo único existente es lo que se toca y se palpa por los sentidos o lo que puede ser racionalizado, y hay muchas cosas que trascienden nuestra vida, a ellas sólo llegamos si nos subimos a los árboles que mencionábamos, Pero sobre todo es necesario "subir" al árbol de la fe para poder ver a Dios que a diario pasa frente a nosotros. Recordemos que nuestra fe en la vida futura y Eterna, en el sentido del sufrimiento y en la confianza en Dios no son ilusión fácil y barata, sino que son realidad plenificadora, son parte de la experiencia del ojo de la fe, si los demás "miembros" del Cuerpo no se dan cuenta, es decir, si nuestros meramente conocimientos empíricos y racionalistas no se dan cuenta de esta nueva experiencia, no es porque no exista sino porque no están capacitados para verla, pero los los ojos que representan la fe, sí pueden tenerla.

2 comentarios:

  1. Gracias por su reflexión, ayuda est evangelio de este dia lo meditaba esta mañana y me quedaba conque Jesús le decia zaqueo baja que tengo que quedarme en tu casa creo que esta invitación de jesús me lo dice cada vez que voy a la comunión ya que es el momento dónde Él entra en mi casa y es alli dónde el cada dia realiza su obra de salvación en mi y en todos aquellos que se acercan a ÉL unidos en oración y un saludo fraterno en Cristo Jesús

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  2. Gracias hermano por todo sus reflexiones me ayuda no tiene por que pedir disculpa cuando se vive como hermano no cabe las disculpa sólo cabe la caridad gracias por su aporte porque tambien a mí me enrriquece que alegría estar los hermanos unidos ¡FELIZ DIA DE TODOS LOS SANTOS y que el Señor nos ayude a vivir en santidad unidos en oración y un abrazo en Cristo Jesús

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