31 dic. 2014

Iniciamos año en compañía de la Madre



«Y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre» (San Lucas 2, 16)
 
La invitación inicial para este año es buscar encontrarnos con el misterio de la cercanía de Dios en la propia historia. Esto implica encontrarnos con la ternura y maternidad de María, con la pureza y obediencia de José y con la pobreza, humildad y amor del Dios hecho niño en el pesebre. Es la invitación a contemplar al Dios que desde su nacimiento cambia el significado de las cosas y situaciones, por inútiles que estas nos parezcan. El pesebre deja de ser lo que comúnmente era, el lugar donde se alimentaban los animales, para convertirse en lugar donde se ha dignado estar presente el Alimento pleno del ser humano. ¿Pero qué significa este hecho tan desconcertante? En parte, significa que Dios está presente en todo lugar, incluso donde menos pensamos que podría estar. Es la audacia del Dios, que busca estar presente, cerca del ser humano. Aun cuando el ser humano sigue empeñado en no buscarle, o en buscarle mal. El Dios presente en el pesebre, es el Dios que está aguardando la respuesta del ser humano incluso en aquel lugar que para el ser humano es el menos probable. El amor rompe los esquemas cerrados que a veces suele ponerse el ser humano mediante la propia razón. El amor es creativo, el amor crea novedad. ¡El amor es audaz! Y así la Palabra hecha carne, se hace carne haciéndose presente en un humilde pesebre. Y con ello, se le indica al ser humano que debe estar atento a saber aceptarle incluso en aquello que en un principio le parece ilógico.
 
«Y María conservaba estas cosas meditándolas en el corazón» (San Lucas 2, 19)
 
María conserva, es decir, no deja que se pudra, que se arruine aquello de bondad que vive, que experimenta. Porque cuando el ser humano pierde la capacidad de conservar las cosas buenas, se olvida del bien y deja la puerta abierta para el mal. Por eso, esta actitud de Nuestra Madre nos sirve también como principio de paz. Es la paz que brota de la capacidad de conservar lo que sirve. Hay muchas cosas que se pueden conservar en el corazón, pero depende mucho de lo que conservemos en él, lo que puede ser causa de felicidad o infelicidad, de alegría o tristeza en nuestra vida y para con quienes convivimos en ella.
 
María también medita lo que le sucede, tiene esa capacidad que el hombre y mujer de hoy han perdido en no pocos casos, por el bombardeo hostil de la imagen. Imagen que no siempre es educadora sino perturbadora del interior humano. Imágenes que ensucian, que hieren, que denigran, que entorpecen y que matan. Que no ayudan al ser humano a pensar y mucho menos a meditar. «María conservaba estas cosas meditándolas» señala el evangelio de Lucas. ¡Cuánta falta hace meditar las cosas, los acontecimientos, el tiempo que vivimos, lo que sufrimos!. ¡Cómo nos daríamos cuenta de muchas verdades de las que a veces no solemos caer en la cuenta! María nos da ejemplo de saber meditar lo que se vive. Porque María no sólo conservaba, no sólo guardaba, sino que también meditaba las cosas, es decir, lo que le acontecía. Es la actitud de orar las acciones, los acontecimientos, ¡la vida misma!, con una mirada orante.
 
María, conserva y medita en el corazón. Dice san Lucas que «María conservaba estas cosas meditándolas en el corazón». Meditaba con el corazón no sólo con la razón. Es el ejemplo de ser capaz de salir de los esquemas racionalistas para abrirnos a la hermosura de las “sorpresas de Dios” que pueden ser descubiertas con el corazón, es decir, por medio del amor que brota de la fe, porque Dios habla al corazón que ama y cree.

4 comentarios:

  1. Iniciamos el año en la mejor compañia; en la nuestra madre Maria.
    Un abrazo.

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  2. Totalmente de acuerdo estimada Claudia. Que ella la cubra con su manto bendito siempre. bendiciones para este año y en este año, estimada amiga en el Señor. Bendiciones!!!!

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  3. Muchas gracias por su visita y buenos deseos que retribuyo. Gracias por lo de la plantilla, de a poco voy aprendiendo y dejando al blog mas actualizado. Bendecido 2015 y nos seguimos manteniendo en contacto a traves de nuestros blogs.

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  4. ¡¡¡ Que importante esto de meditar con el corazón!!! esto es justamente lo que me falta a mi, gracias por escribir, por iluminarnos. ¡Bendiciones!

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